
Me llamo Elaine,
Mis linajes se entretejen principalmente entre Costa Rica, Líbano, España y Ecuador, aunque sus raíces se extienden por diversos territorios, incluyendo Francia, el norte de África y Nigeria.. Camino honrando a quienes vinieron antes, a los guardianes originales y a las memorias más antiguas que viven en mi sangre.
Nuestros ancestros vivían en una conversación constante con la Tierra y el mundo invisible.
Recordaban que el cuerpo no está separado de la naturaleza, que los sueños contienen mensajes, que el útero es un portal creativo y que toda forma de vida nace desde la relación.
Con el tiempo olvidamos cómo escuchar.
Mi trabajo nace de una profunda devoción por recordar como era ese lenguaje sagrado.
ā
Mi camino nació del llamado de la Madre: una invitación a recordar, a regresar a la sabiduría ancestral y a escuchar el pulso vivo que habita en la Tierra, en el cuerpo y en el tambor interior.


Guiado por un antigup anhelo de conectar con lo sagrado, desde el 2011 he seguido camino de la belleza, las tradiciones ancestrales y las formas originales de relacionarnos con lo sagrado. El ritual es para mi, una forma de vida, camino un sendero tejido por el rezo, el trabajo ceremonial y la exploración del cuerpo como territorio de memoria. Mi camino me ha enseñado a seguir el hilo que une memoria, linaje y espíritu; a reconocer los ciclos de la vida como portales de transformación.
Mi trabajo está profundamente inspirado por la naturaleza, la sabiduría de la Tierra, las cosmogonías de útero y la reverencia a la Madre. A lo largo de los años he encontrado en las aguas, en los territorios y en el cuerpo una fuente inagotable de enseñanza; una invitación constante a recordar nuestra pertenencia al mundo vivo y a cultivar una relación más íntima, consciente y colaborativa con las fuerzas que dan forma y sostienen el tejido de la vida.

somos ríos de memoria antiguaš
_edited_edited_edited.jpg)
Todo lo que buscamos fluyen en la venas y está escrito en los huesos.
La vida me ha ido enseñando a través de la experiencia directa, de los vínculos y de los procesos de transformación que he vivido y acompañado. Con el tiempo me fui formando en distintas disciplinas terapéuticas, somáticas y energéticas, que me dieron herramientas para dar lenguaje y sostén a algo que ya ocurría de forma natural en mi práctica.
Ese camino ha implicado aprender a escuchar con más precisión lo que sucede en el cuerpo, en la emoción y en los procesos de cambio profundo, y a sostener lo que emerge sin tratar de dirigirlo desde la mente.
Hoy acompaño a mujeres en momentos de transformación, duelo y retorno a sí mismas, desde espacios donde la experiencia directa es el eje central del trabajo.
Lo que comparto está sostenido por años de formación, práctica continua y un camino personal en relación con la luna, las tradiciones ancestrales y la memoria viva de lo femenino.

una simple mujer anhelando tejer más belleza & verdad

